MUJERES RURALES DE LA PARROQUIA ALLURIQUIN
ACTIVIDADES
Proyecto con niños : Las mujeres rurales de Alluriquín atienden 6 unidades en el campo (zona rural). El proyecto estatal CNH (Creciendo con Nuestros Hijos) donde están inmersas las mujeres rurales, promueve el Buen Vivir de las familias en el campo. El CIBV (Centro Infantil del Buen Vivir) da atención a 353 niños tanto en los hogares (0-2 años) como en grupo de niños de 2 a 5 años.
Proyecto de ampliación de capacidades para personas con discapacidades : el objetivo es la promoción y exigibilidad de sus derechos. La parroquia da ayudas técnicas, acompañamientos y facilita los controles médicos mensuales.

TESTIMONIOS
Testimonios de mujeres rurales que a pesar de sus dificultades han saliendo adelante.
- America Guillen (9 hijos) : "al inicio, no tenía nada". Se casó a los 15 años y con su esposo, salieron de Cotopaxi a conocer y poblar la selva virgen de la provincia de Pichincha (hoy provincia de Tschallias). Construyeron una casa en la montaña, trabajaron duro para conseguir animales y ampliar su propiedad. Ellos nunca terminaron la primaria, pero tenían el sueño de que sus hijos estudien. Por eso fundaron la escuela “6 de marzo” en el sector Bella Sirena del Recinto las damas, para luego traer a sus hijos al centro poblado y después enviarlos al cantón y a la capital de la provincia para que adquieran sus profesiones. Es un testimonio de perseverancia y constante lucha, para sacar adelante su familia y a la comunidad, con mucha fe cristiana.
- Ligia Andino (4 hijos) : trabaja en el comercio de la madera y participa en uno proyecto de huerto orgánico. El patronato de Santo Domingo envió un técnico para apoyar a un grupo de 20 mujeres de la parroquia. Hicieron un sitio de demonstración que las mujeres podrán reproducir en sus fincas. El objetivo es enseñar a las mujeres como producir y comer productos sin químicos, y a procesar los desechos orgánicos en abonos para que también utilicen en jardinería. Buscan la soberanía y seguridad alimentaria de las mujeres rurales.

- Lourdes Loaiza (4 hijos): gracias a los talleres de capacitación del gobierno municipal en coordinación con el gobierno parroquial, pudo seguir adelante después del fallecimiento de su esposo. Aprendió la pastelería, la costura, a hacer yogurt, adornos para el hogar, bordados y tejidos… que vende para vivir. También cuida cerdos y pollos. Es una mujer impresionante, valiosa y multifacetas.

- Marina Porras (10 hijos) : vivía en una finca, haciendo agricultura de caña y la ganadería. Gestionó la construcción de une escuela y la carretera para llegar allá ,… Vendió gas durante 30 años. Durante toda su juventud se dedico a la comunidad y a pesar de su edad (75 años) todavía apoya a las líderes de la parroquia acompañándolas a las reuniones.

Todas estas mujeres además de realizar las actividades propias del hogar, participan en las actividades comunitarias y en las distintas capacitaciones. Son un ejemplo de trabajo en equipo y de solidaridad.
