Presentación de Amjupre

Somos una organización de Mujeres Rurales que soñamos con un mundo diferente para mujeres y hombres, niñas, niños y adolescentes en el contexto de nuestra maravillosa identidad rural, más allá del color de nuestra piel, situación geográfica, credo político o religioso.
Desde nuestra vida cotidiana aportamos a la buena marcha de la familia, la comunidad y el país; con nuestro trabajo silencioso, sembramos con amor día tras día, en los surcos de la economía nacional, la semilla de fe y confianza para juntas cosechar en abundancia; los esfuerzos que florecen en las cumbres de los Andes y en las playas calurosas del Pacífico, del Oriente al Occidente, floreciendo cual orquídeas que embellecen los altares naturales, donde resplandece el astro rey. Nuestra manos se agigantan buscando afanosas el deseo de vivir un futuro que conjugue nuestros sueños y esparzas, no confrontados, sino unidos con los lazos de amistad, y que allá en un futuro cercano podamosmirarnos frente a frente, con un sueño de hermandad, sin discrimen ni opresión.
La AMJUPRE, se construye con la suma de entusiasmos, penas y alegrías, al ser parte decisiva de nuestro Ecuador Rural que se levanta muy temprano, con el trinar de las aves y se acuesta con el sueño de justicia, respeto y equidad. Nosotras somos como la sal que le pone sabor a la vida, con el fruto de nuestro trabajo llenamos las canastas de las amas de casa en la ciudad. Nosotras somos y queremos ser verdaderas protagonistas de esta construcción social, dando nuestro aporte y recibiendo respeto y solidaridad. Las Mujeres Rurales somos al fin, actoras de la Democracia Nacional, y es en ese contexto que nos queremos presentar, ante la faz pública nacional e internacional.
Para que nos reconozcan como parte de un todo que va más allá de lo cotidiano, entretejido de tareas domésticas, agrícolas, familiares, comunitarias, sociales y políticas. Somos parte importante de la convivencia nacional; queremos que se nos vea, valore y reconozca como lo que somos “seres humanas”, conocedoras de nuestra propia realidad, revestidas de maravillosas cualidades y capacidades. Nos estamos preparando paso a paso, rompiendo viejos esquemas, dando el salto de lo privado a lo público, perdiéndole el miedo a nuevos contextos en la gobernabilidad, sintiéndonos corresponsables del desarrollo nacional, sin estigmas, ni regionalismos, las puertas que se abren a nuestro paso nos dan la oportunidad de romper el silencio, gracias a nuevos conocimientos técnicos, que nos permite hablar con voz propia, y ver, y mirar más allá del horizonte.
La AMJUPRE, a decir de nuestras compañeras es la “Familia de las Mujeres Rurales”, es maravillosamente diversa porque la conformamos: las Indígenas, las Mestizas-campesinas, las Afro-Ecuatorianas, las Cholas y las Montubias; somos de diversas corrientes políticas y no interesa el credo religioso, únicamente buscamos el crecimiento individual y colectivo de nuestras socias, además luchamos y aportamos a la construcción de nuevos Liderazgos Participativos Comunitarios, con una visión generacional, que precautele la salud y la vida, enfocando los derechos sexuales y reproductivos como elementos de bienestar personal y familiar, desde una mirada de mujer, madre y ciudadana. Para consolidar un enfoque integrador estamos totalmente predispuestas a compartir nuestras experiencias en el ámbito nacional e internacional, ya que al compartir trasmitimos nuestras vivencias y aprendizajes, de la misma manera nos enriquecen las experiencias de otras mujeres que al igual que nosotras forjan espacios con su lucha, esfuerzo y compromiso.
Las Mujeres Rurales no queremos: ni dadivas, ni privilegios, sino un espacio y trato diferenciado, con igualdad de oportunidades que compensen los años de exclusión, tanto en la vida privada como en la vida socio-política y económica, donde se respeten nuestros derechos y se cumplan con las debidas garantías. Creemos que es hora de reflexionar y tomar en cuenta que desde el Sector Rural emanan todos los recursos naturales renovables y no renovables, por ello exigimos el respeto a nuestras comunidades, la protección del Medio Ambiente y la justa redistribución de la riqueza, que haga posible que hombres y mujeres permanezcan en sus campos, en condiciones de dignidad, y así evitar la migración interna y externa, que a cambio de monedas destroza la integridad familiar y dolariza el corazón.
El desarrollo no es sinónimo de recursos económicos, por ello la AMJUPRE, sueña con grupos rurales con capacidades técnicas, humanas y políticas, que den un giro a la convivencia desde el ejercicio pleno de ciudadanía, que exija una adecuada gobernabilidad, con planes y programas que incluya recursos para el desarrollo local con justicia y equidad.
Lcda. Luz Haro
PRESIDENTA DE AMJUPRE
